De lo que nunca jamás nadie podrá acusarme es de ser un falso poeta.
Soy de una generación, sin versos amorosos, ni letras encendidas.
Mi generación, camina perdida entre el desamor y las noches frías.
La poesía es para amarla y sentirla a plena luz del día.
Nunca a escondidas...
Mi generación perdió la fe y no entiende que, las letras también transforman nuestras vidas.



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